De las ausencias ya se ha hablado, y lo que te rondaré. Analicemos las presencias. Las ganaderas, de las que casi nadie habla.
Presentados oficialmente los
Carteles de Toros de la Feria de Abril del 2012, y como es norma en el coso del Baratillo,
el encaste Domecq inunda la cartelería para el disgusto del aficionado más allá de Despeñaperros. Un torero que va a Sevilla y no mata, al menos, una corrida Domecq, corre peligro de ser contratado para hacer las escenas peligrosas de
Frank de la Jungla.
 |
| El Juli con un "ventorrillo" |
Exceptuando las de siempre, esas ganaderías donde Manzanares o Morante tienen habitación propia en el cortijo, las otras "domecq" afrontan un envite importante a orillas del Guadalquivir, para su credibilidad, y sobre todo, para la de su encaste.
Fuera de los sortilegios de las figuras, (esos trucos mágicos de pierna contraria retrasada y postura superflua que hipnotizan a gran parte del tendido para que haga caso omiso del animal que sale por chiqueros y centre su atención únicamente en la pañosa), estos toros (los que no son ni cuvillo, ni juanpedro, ni garcigrande) no tendrán coartada y deberán demostrar porqué han sido llamados a pisar tan histórica feria. El Pilar o Torrestrella, por decir dos. Para el Ventorrillo, Montealto y Fuente Ymbro, la apuesta es mayor. En preferia, en competencia con otros hierros de mejor fama, fuera del olor a colonia cara y sin el sonido de los hielos de cubata vacío, se la juegan, y con toreros hambrientos, sin trucos ni ambages.
Su reputación, y la del encaste que representan, se encuentra en solfa de manera continuada, y una mala actuación en Sevilla sería demasiado lastre para el resto de la temporada. Deben guardar el honor de un encaste histórico y no dar argumentos al aficionado de más allá de Despeñaperros. Demostrar que todo lo "domecq" no es lo mismo, que diría Alejando Sanz. Que así sea. Por ellos, y por la Fiesta.