De vuelta en casa. Cuando ya reposo frente a mi querido ordenador portátil, cansado y melancólico, de fondo, las imágenes de la corrida de hoy que retrasmite el Canal Plus Toros dan colorido a la habitación, donde los claroscuros de final de tarde penetran por mi ventana. En este ecosistema hogareño, me vienen los recuerdos pasados, las tardes de calor y emociones vividas en la Real Maestranza de Sevilla. No hay color ni resiste comparación las opciones planteadas, pero ya se sabe, lo bueno, siempre se acaba.
Llegué por los aires. El avión, con origen en Zaragoza, es una muy buena alternativa, y más económica que el lustroso AVE. Recién aterrizado, lo justo para dejar las maletas en el coqueto apartamento ubicado en pleno Barrio de Santa Cruz, unas compras de productos de primera necesidad y rápido dirección al Hotel Vincci La Rábida.
Allí quería saludar, felicitar, y conocer en persona, a Noelia Jiménez. Magnífica profesional y mejor aficionada. De estas dos aptitudes ha germinado un muy interesante libro de contenido taurino,
"Tinta y Oro" se llama.
Enhorabuena Noelia.
Contaría mil y una sensaciones vividas a orillas de Guadalquivir pero creo que este no es el momento, ni el sitio. Me ceñiré a lo taurino. Acudí a ver la de Alcurrucén, Victorino, Garcigrande, Cuvillo, Ventorrilo y El Pilar. De todo, como en botica. Ya se ha escrito y hablado mucho de lo ocurrido. Tendría para 5 post. Mejor me lo guardo en el archivo de mi memoria para no aburrir al personal. Sin embargo, no me resisto a hacer algún comentario concreto y que suscitó mi interés.
La foto no es la mejor, pero es la mía.
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| Manzanares saliendo a hombros entre el clamor de los tendidos |
Resaltar el respeto, que no laxitud, del público de Sevilla. Exigente cuando se debe, y pasional cuando lo merece. Con los toreros, rigurosos. Ponce y Cayetano se fueron a por la espada con sonido de viento. Pocas plazas pueden presumir de tal acto de exigencia.
La presentación del toro en Sevilla es bastante baja, por no decir pobre. El llamado toro bonito, el armónico. Por el que se pelean los veedores de las figuras en el campo. Sale alguna corrida de esas en Zaragoza y en
El Toro de la Jota le pegamos un meneo a la empresa que ni te cuento. Sólo se salvaron de la quema, en presentación y hasta la fecha, la corrida de Cuvillo y dos toros de El Pilar, los dos últimos.
La corrida de Cuvillo resultó muy interesante. Aparte del indultado, otros dos toros de tacazo, con un primero que se quedó sin ver en su plenitud por la incapacidad de Julito. Uno sin ver y otro asesinado en el caballo con la connivencia del matador. El señor Aparicio se podía ir al carajo, por no decir otro sitio de peor olor. Julito Aparicio está para retirarse y dedicarse a jugar a la brisca. Estoy seguro que no puede ni dar una vuelta, al trote cochinero, a un anillo olímpico sin sacar los pulmones por la boca. Hablando de facultades, Morante me preocupa. Le he visto fuera de forma y con la cabecita ida. En una ocasión fue incapaz de saltar la barrera cuando el toro le hacía hilo. Pesadez de piernas. Dejó dos verónicas y una media de regusto y para la tertulia posterior.
El Cid, otro que está fuera de onda. No apostó por un Victorino que te podía dar la gloria si dejabas las zapatillas quietas y tirabas de él. En otra época hubiera reventado la plaza. En la de Moisés Fraile, un burraco que, según mi criterio y junto con el 1º de Cuvillo, fue el mejor presentado de la Feria. Se le fue otro toro de lío, con las orejas puestas y una alarmante falta de capacidad delante de él. Preocupante. Muy preocupante.
La de Ventorrilo, un dolor de muelas. Para un día que me llevo a la novia a los toros, y sale ese petardo de corrida. Luego claro, pensará que estoy medio loco. Lo peor es que no le falta razón.
La corrida del Pilar fue desigual, muy desigual. Salieron los toros más indignos de la Feria, el 1º de Essau y el lote completo de Morante. Como contrapeso, los dos últimos, de los de mejor facha. Essau bullidor y con muchas ganas de comerse el mundo, que no es poco. Está bien que vaya entrando sabia nueva a este escalafón encorsetado que padecemos.
En los alrededores de la plaza,
un ambientazo. Muchos aficionados que se entremezclan con la gente guapa de corbata rosa, perfume caro y pintalabios carmesí. Caras conocidas. Muchas.
Nutrida representación maña. Juan y Felix de
LCB, Josemi de
josemitoros y Tauroandorra, Sergio de la
peñaflorense y una representación de la Peña Taurina "Plata y Oro" de Calatorao.
Ah! que no se me olivde. Mi admiración sincera por la cuadrilla de Manzanares. Qué pedazo de toreros. Llevo tiempo diciendo que son los mejores del escalafón. De largo.
La suerte de varas es un puro trámite, como en casi todos los lados. Si bien, ha habido tercios, donde los caballeros han hecho la suerte bien, muy bien. Chocolate, de la cuadrilla de Manazanares y el hermano de Espartaco, a las órdenes de El Cid, dos oasís en el desierto, dieron lustre al tecio de varas. La cuadra de Sevilla ayuda más que detrae.
Y en relación con la polémica semanal. Dos simples comentarios, sin entrar en profundidad. Sostengo que la Puerta del Príncipe de El Juli es dudosa, sobretodo por la espada. En ambas ocasiones la espada cayó trasera. Sin embargo, con la muelta creo que estuvo muy bien. Capaz y resolutivo.
Del indulto ya está todo dicho y opiniones hay para todos los gustos y en todos los sentidos. Sinceramente, creo que existen ocasiones en que la emoción sobrepasa a la razón y no por ello debemos fustigarnos por ser malos aficionados. Para tener la cabeza fría le pagan al presidente, nosotros pagamos para disfrutar. El toro fue magnífico, si bien hizo dos amagos de irse cuando ya el fervor en los tendidos había trasformado la tarde en algo histórico. Ese toro era para pegarle un estoconazo en la yema y cortarle el rabo. Aunque tampoco me pienso lamentar por el resultado final.
Mi debut en Sevilla quedará para siempre en mi retina de aficionado. Repetiremos.